Este artículo ofrece algunas orientaciones clave para los
“consumidores” así como preguntas específicas
que deben hacerse cuando alguien está considerando involucrarse
en un grupo espiritual.
Le pedí a mi amigo, el lama Surya Das, primer tibetano budista
occidental ordenado oficialmente, que aportara su perspectiva y
él bondadosamente escribió una introducción
para mi desde la perspectiva budista. Mi intención fue siempre
la de añadir, en la introducción, opiniones de personas
respetadas pertenecientes a las religiones mayoritarias del mundo
y espero poder hacerlo en los próximos meses.
Desafortunadamente, alguna gente leyó el artículo
de Surya y llegó a una falsa conclusión: que yo había
abandonado el judaísmo para hacerme budista. Esto nunca fue
así, aunque en mi camino espiritual he tratado de aprender
acerca de otras tradiciones. Además, en mi rol como consejero
profesional tengo la necesidad de entender una buena cantidad acerca
de muchas tradiciones religiosas con el fin de poder ayudar a mis
clientes a ver cuán destructivos son las y los líderes
de los cultos y sus grupos al desviarse de los valores fundamentales,
las prácticas y las tradiciones religiosas.
Con el deseo de ser claro acerca de mi propia orientación
espiritual (sin interés de convertir a nadie), afirmo que
soy miembro de una congregación judía independiente
en Brookline, Massachussets, llamada el Templo Beth Zion (www.templebethzion.org).
La y el rabino son Ellen Pildis y Moshe Waldoks y la orientación
de la congregación se basa en la renovación judía.
He sido miembro desde 1999 y puedo afirmar, verdaderamente, que
he encontrado mi “hogar” espiritual. En esta congregación,
rezamos, meditamos, cantamos, bailamos, estudiamos, compartimos
y estamos muy comprometidos con el servicio comunitario. El objetivo
es estimular a cada miembro para que aprenda, crezca y participe
de acuerdo con su propio ritmo. La y el rabino no son dogmáticos
y estimulan el cuestionamiento al mismo tiempo que rinden cuentas
y han demostrado ser responsables. Hay humor. Hay alegría.
Hay un sentido de comunidad espiritual vibrante. Estamos interesados/as
en la inclusividad y no en la exclusividad. Por ejemplo, cada viernes,
después del servicio de Shabbat, decimos una oración
de paz de alguna de las tradiciones religiosas del mundo antes de
decir la oración judía de la paz.
Usted se preguntará cuál es mi orientación
cuando estoy brindando ayuda profesional a alguien en relación
con un culto destructivo. En primer lugar, siempre hago lo mejor
que puedo para trabajar con base en los intereses y necesidades
de mi cliente, no en los míos propios. En segundo lugar,
mi foco es el de enseñar a la persona a pensar por sí
misma y a validar el derecho de cada persona a su individualidad
así como a ponerse en contacto con sus propios pensamientos,
sentimientos y libertad de escogencia.
Yo explicito mi creencia en Dios y mi creencia de que el judaísmo,
el cristianismo y el Islam (así como otras sabias tradiciones)
están basadas en dos mandatos fundamentales: amar a Dios
con todo tu corazón, mente y fuerza y amar a tu prójimo
como si fuera uno/a mismo/a. Si me preguntara, le diría a
mi cliente que creo que cada uno/a de nosotros fue creado/a para
ser una persona única, con talentos y habilidades para ayudar
al resto de la comunidad. Le diría a mi cliente que creo
que Dios quiere que tengamos libre voluntad y la libertad de poder
decidir seguir a Dios. Creo que si Dios hubiera querido que fuéramos
esclavos controlados mentalmente, no nos hubiera concedido la posibilidad
de desobedecer.
Mi aproximación profesional está diseñada
de acuerdo con los antecedentes y las necesidades de cada cliente.
Sin embargo, yo no puedo resolverle todas las cosas a la gente.
A veces, ser un experto en cultos y en control mental así
como consejero profesional no es suficiente. Así es que usualmente
le pido a otros expertos y a ex-miembros del culto que me ayuden.
Por ejemplo, siempre que me llaman para brindar mi servicio a algún
miembro de un culto cristiano de la Biblia, como la Iglesia Internacional
de Cristo de Kip McKean (ICC, siglas en inglés), que no debe
ser confundida con la Iglesia de Cristo o Iglesia Unida de Cristo,
yo le pido a un cristiano ortodoxo (usualmente mi amigo, el Rev.
Bob Pardon) que me apoye para trabajar los aspectos teológicos
y bíblicos. La idea es ofrecer una perspectiva teológica
ortodoxa fundamentada, no hacer proselitismo. Me preocupan enormemente
aquellos consejeros profesionales que usan su propia orientación
religiosa para “salvar” a miembros de un determinado
culto y convencerlos de la “verdad” de la institución
religiosa o iglesia a la que pertenecen. Esto también lo
digo en relación con los ministros de los cultos judíos.
Pienso que se debe empezar por trabajar con aspectos del control
mental utilizado por los cultos, haciendo posible que persona piense
por sí misma. Por esta razón, solo acepto casos en
los que la familia está de acuerdo en que mi labor no será
la de “traer a la persona de regreso a su religión”,
sino más bien que haga lo que desea hacer. De nuevo, el centro
debe ser que la persona pueda evaluar de nuevo el adoctrinamiento
que ha vivido. Promover y estimular el examen de la realidad. Una
vez que la ayuda profesional ha logrado este propósito, la
persona es estimulada a continuar (si lo desea) su camino espiritual.
[2]
Una de mis tendencia como consejero profesional es estimular a
la persona para que entienda sus propias raíces espirituales
como una parte necesaria para recuperar una base sólida.
Por ejemplo, si una persona fue creada en la religión católica
y fue reclutada por la Iglesia Internacional de Cristo, con su gran
sesgo anti-católico, pienso que es muy importante que la
o el ex-miembro hable con feligreses católicos para neutralizar
el adoctrinamiento.
Para muchas personas, tomará muchas semanas o meses antes
de que se sientan listas para investigar el camino espiritual. Para
otras personas la recuperación incluye una participación
activa en una práctica y comunidad espiritual. Para otras,
la escogencia más sana es no creer y optar por el humanismo
o el agnosticismo. Para estos fines, puedo acudir a mi amigo Tom
Ferrick, capellán humanista de Harvard.
La clave es empoderar a las personas para que piensen por sí
mismas. Estoy muy interesado en recibir sugerencias y retroalimentación
acerca de este artículo y de mi página web con el
fin de hacerle mejoras para que pueda ayudar a tanta gente como
sea posible.
Steven Hassan
January 29, 2002
[1] Hassan, Steve. Spiritual Responsabilty: Avoiding
Abuses and Pitfalls Along the Path. 1995. “Resource Center”.
[2] Si desea mayor información acerca de mi
enfoque visite mi página web www.freedomofmind.com
y lea las Preguntas Frecuentes en el apartado titulado Strategic
Interaction Approach (en inglés).
PREGUNTAS PARA AYUDAR EN EL
PROCESO DE EVALUACIÓN
1. ¿Quién es la o el líder?
• ¿Cuál es su antecedente y su preparación?
• ¿Confía usted en que la información
que le proporcionaron es cierta o ha buscado información
de manera independiente?
• ¿Siente que se le presiona para que acepte sin cuestionamiento
alguno lo que se dice de esta persona?
• ¿Es posible que haya representaciones falsas o información
engañosa de esta persona?
• ¿Hay pruebas externas acerca de sus extraordinarios
logros o es simplemente lo que él o ella dice?
• Si se han llevado a cabo “milagros” ¿pueden
éstos ser repetidos para ser observados abiertamente o, incluso,
bajo condiciones científicas?
• ¿Hay otras explicaciones para los “milagros”
como, por ejemplo, trucos de magia, hipnosis, etc?
• Si existe un ex-líder o ex-miembro ¿le buscó
para conocer su posición crítica? Si no, ¿tiene
usted miedo de confiar en su habilidad para discernir la verdad
en relación con lo que aprende o conoce?
• Si usted se dice a sí misma/o que no le importa si
hay grandes engaños, pregúntese ¿si usted hubiera
conocido esa información antes de involucrarse, se habría
molestado en hacer un compromiso de tiempo y dinero?
2. ¿Existen afirmaciones exclusivas basadas en sabiduría,
conocimiento, amor y verdad? Si es así, la carga de la prueba
está en la/el líder para demostrar su superioridad,
no en las o los miembros con el fin de desaprobar dichas afirmaciones.
Una persona que de verdad es desarrollada espiritualmente emana
amor, compasión y humildad. Cualquier persona que dice ser
“superior” pero no practica lo que predica es cuestionable.
Nunca hay incongruencia entre las palabras y los hechos. Una persona
que utiliza el miedo y las fobias para controlar a sus seguidores/as
demuestra inseguridad y falta de madurez espiritual.
3. ¿Se requiere la total sumisión y obediencia? Cualquier
relación que demande alejarse de la propia conciencia y la
integridad personal es peligrosa y conduce al totalitarismo. Tenga
cuidado de quienes afirman que “el fin justifica los medios”,
especialmente cuando esto claramente sirve a sus propios intereses.
Además, asegúrese de que su deseo de “creer”
no activen, simplemente, los mecanismos sicológicos comunes
de defensa: negación, racionalización, justificación
así como hacer “castillos en el aire”. Si una
doctrina es verdadera o si una persona es, en verdad, espiritualmente
avanzada se enfrentará al escrutinio de una evaluación
objetiva. Si no se prueban a sí mismas, probablemente su
compromiso y devoción no valen la pena.
4. Tiene la/el líder un historial criminal, demandas contra
el/ella o una historia de mala conducta. Si existen quejas por mala
conducta en contra de la/el líder, quienes le siguen responsablemente
deben buscar la información negativa y las fuentes de la
misma para evaluar la verdad. Si un/a líder dice ser célibe
y hay quejas de su conducta sexual inapropiada, esta es una violación
extrema a la integridad. Debe ser investigada fuertemente. Nunca
es apropiado que los y las educadores, terapeutas o maestros/as
espirituales tomen ventaja de su poder sobre sus seguidores/as.
Esto es especialmente cierto en el campo de la sexualidad. Es grotesco
y no ético entablar relaciones sexuales con alguien que ha
puesto su confianza en una persona a quien reconoce como su maestro,
su asesor/a o su guía. Muchas personas seguidoras son muy
vulnerables a esto e incapaces de resistirse a la intimidad sexual.
Cualquier persona debe poder decir “no”.
¿Es, la o el líder, un “verdadero pillo”:
roba corazones, mentes, almas, cueros y billeteras para su propio
beneficio?
5. La o el líder:
• ¿Tiene líder problemas sicológicos
y reconoce que los tiene?
• ¿Tiene adicción al poder, las drogas, el alcohol,
el sexo e incluso a la televisión o a las compras?
• ¿Tiene explosiones emocionales?
• ¿Abusa físicamente de sus seguidores?
• ¿Conduce autos caros o usa ropa cara al mismo tiempo
que ensalza las virtudes de la renunciación?
• Explota económicamente a sus seguidores/as al esperar
que vivan en pobreza mientras él o ella lo hace lujosamente?
• ¿Es inaccesible comúnmente para el común
de las personas pero no para quienes poseen autos lujosos?
• ¿Incentiva el engaño o usa el engaño
como una técnica para atraer a sus seguidores/as hacia lo
que llama el pensamiento o entendimiento correcto?
La subordinación utilizada por cualquier maestro/a espiritual
es un signo de peligro. Esta incluye: tratar de controlar a las
demás personas en forma obsesiva; dejar que la gente utilice
y cause daños en otras personas; falta de límites
claros; tener actitud reactiva más que proactiva; visión
reducida; preocupaciones obsesivas o negación; expectativas
de perfección y supresión de las necesidades humanas
(Beattie, Beyond Codependency, Harper/Hazelden, 1989).
6. ¿Se permiten los cuestionamientos y las dudas en la organización
o grupo?
Un ambiente espiritualmente sano debe atraer seguidores/as de acuerdo
a su nivel individual de experiencia y debe estimular sus sentimientos
y pensamiento así como el cuestionamiento de sus creencias
y ejercitar la buena toma de decisiones. De esta manera, la persona
seguidora puede investigar, discriminar y probar el dogma y el ambiente
que se les está pidiendo que acepten en relación con
sus propias necesidades y aquello que puede ser un ambiente insano.
Si se ejerce una gran presión para disuadir a las personas
de que hablen con ex-miembros o quienes critican a la organización
ésta es una clara muestra de control de información.
El control de la información es uno de los componentes esenciales
del control mental.
7. ¿Cómo es la organización?
• ¿Es la organización cerrada o abierta?
• ¿Hay secretos inherentes a la organización?
• ¿Hay grupos “adentro” y grupos “afuera”?
• ¿Hay ciertas enseñanzas restringidas para
los iniciados?
• ¿Hay documentos secretos y publicaciones “solo
para algunas personas”?
• ¿Existe una verdadera contabilidad financiera?
Si una organización afirma que usted puede ver sus estados
financieros ¿existe verdadero acceso a éstos?
La única manera de saber es pidiendo los estados contables.
Si tiene miedo de pedirlos ¿qué dice esto de la atmósfera
del grupo u organización?
8. ¿Cómo son los mecanismos?
• ¿Existe un mecanismo en el grupo u organización
que prevenga el abuso del poder?
• ¿Existen sesgos sectarios?
• ¿Existe un comité independiente de “ética”
que desafía y cambia las políticas del grupo?
• Si hay abusos e injusticias, ¿cuál es la estructura
o mecanismo que existe para corregir esto?
• ¿Puede cualquier persona cuestionar legítimamente
las acciones de la/el líder sin que sea amenazado emocionalmente
o sin tener miedo de ser expulsado al “infierno”?
• ¿Tienen, las personas ricas y poderosas, un tratamiento
preferencial?
• ¿Se venden “indulgencias” (perdones espirituales)?
• ¿Existe un código de silencio en contra del
comportamiento no ético de la/el líder?
EL CONTROL MENTAL (MODELO “BITE” O CIPE) [3]
El control mental negativo puede ser entendido a partir de 4 componentes
básicos, que forman el acrónimo CIPE:
I. Control del Comportamiento
II. Control de la Información
III. Control del Pensamiento
IV. Control de las Emociones
Es importante entender que el control mental destructivo puede
identificarse cuando el efecto general de estos cuatro componentes
promueve la dependencia y obediencia a un/a líder o causa.
No es necesario que cada uno de las características listadas
estén presentes. Las personas de un culto víctimas
de control mental pueden vivir en sus propios apartamentos, tener
trabajos normales, estar casadas y tener hijos/as y, aún
así, ser incapaces de pensar por ellas mismas y de actuar
independientemente.
I. CONTROL DEL COMPORTAMIENTO
1. Regulaciones relacionadas con la realidad física de la
persona
a. Dónde, cómo y con quién vive y se relaciona
la persona.
b. Ropa, colores y peinados que la persona usa.
c. La comida y bebidas que la persona ingiere y lo que acepta
y rechaza.
d. Cuánto debe dormir la persona.
e. Dependencia financiera.
f. Poco o ningún tiempo para descansar, divertirse o vacacionar.
2. Compromiso de emplear la mayor cantidad de tiempo para sesiones
de adoctrinamiento y rituales de grupo.
3. Necesidad de pedir permiso para las decisiones importantes.
4. Necesidad de reportar pensamientos, sentimientos y actividades
a sus superiores.
5. Premios y castigos (técnicas de modificación de
conducta- positivo y negativo).
6. Represión de la individualidad; prevalece el pensamiento
grupal.
7. Regulaciones y reglas rígidas.
II. CONTROL DE LA INFORMACIÓN
1. Utilización del engaño
a. Esconder información deliberadamente.
b. Distorsionar información para hacerla aceptable.
c. Mentir abiertamente
2. Acceso a la fuentes no relacionadas con el culto minimizadas
o denegadas.
a. Libros, artículos, periódicos, revistas, televisión,
radio.
b. Información crítica.
c. Ex-miembros
d. Mantener a las y los miembros tan ocupados/as que no tienen
tiempo para pensar.
3. Fragmentación de la información. Doctrinas internas
vs. Doctrinas externas
a. La información no se puede accesar libremente.
b. La información varía de acuerdo con diferentes
niveles y tareas de la pirámide.
c. El / La líder decide lo que cada quién debe saber.
4. Se estimula el espionaje hacia otras y otros miembros del grupo
a. Se utiliza el “compañerismo” como sistema
de monitoreo y control
b. Se reportan a la o el líder los pensamientos, sentimientos
y acciones consideradas “desviadas”.
5. Uso extenso de la información y propaganda generada por
el culto
a. Boletines, revistas, periódicos, cassettes, videos,
etc.
b. Citas mal utilizadas y afirmaciones fuera de contexto tomadas
de fuentes que no tienen que ver con cultos.
6. Uso no ético de las confidencias
a. Información acerca de los “pecados” utilizada
para eliminar los límites de la identidad.
b. Uso de los “pecados” cometidos en el pasado para
manipular y controlar. No hay perdón ni absolución.
7. Necesidad de obediencia y dependencia.
III. CONTROL DEL PENSAMIENTO
1. Necesidad de internalizar la doctrina del grupo como la “Verdad”.
a. Mapa = Realidad
b. Pensamiento utilizando extremos (es decir, en “blanco
y negro”)
c. Bueno vs. malo
d. Nosotros/as vs. Ellos/as (adentro vs. afuera)
2. Adopción de un lenguaje “cargado" (caracterizado
por el uso de clichés). Las palabras son las herramientas
que se usan para pensar. Estas palabras “especiales”
limitan el entendimiento en lugar de expandirlo. Funcionan reduciendo
la complejidad de las experiencias a repetidas frases banales.
3. Solo los pensamientos “buenos” y “correctos”
son estimulados.
4. Uso de técnicas para detener el pensamiento (eliminar
la comparación con la realidad evitando los pensamientos
“negativos” y permitiendo solo los pensamientos “positivos”);
rechazo del análisis racional, del pensamiento crítico
y de la crítica constructiva.
a. Negación, racionalización, justificación,”castillos
en el aire”.
b. Cantos
c. Meditaciones
d. Oraciones
e. Hablar “en lenguas”
f. Celebraciones basadas en cantos.
5. Inexistencia de preguntas críticas sobre la o el líder
y su doctrina; su política se considera legítima.
6. Inexistencia de sistemas de creencias alternativos considerados
legítimos, buenos o útiles.
IV. CONTROL DE LAS EMOCIONES
1. Manipulación y restricción de la gama de sentimientos
de la persona.
2. Si hay problemas, hacer sentir a la persona que éstos
ocurren siempre por su culpa y nunca por la culpa de la o el líder
ni del grupo.
3. Uso excesivo de la culpa.
a. Culpa relativa a la identidad
1. Quién es usted (no está viviendo de acuerdo con
su potencial)
2. Su familia
3. Su pasado
4. Sus afiliaciones
5. Sus pensamientos, sentimientos, acciones.
b. Culpa social
c. Culpa histórica
4. Uso excesivo del miedo
a. Miedo de pensar en forma independiente.
b. Miedo del mundo “exterior”.
c. Miedo de las y los enemigos.
d. Miedo de no alcanzar la “salvación”.
e. Miedo de dejar el grupo o de ser despreciado por el grupo.
f. Miedo a la desaprobación.
5. Emociones extremas altas y bajas.
6. Confesiones de “pecados” realizadas en rituales y,
generalmente, en público.
7. Adoctrinamiento de fobias: programación de miedos irracionales
o de dejar al grupo o de, incluso, cuestionar a la o el líder.
La persona bajo control mental no puede visualizar un futuro positivo
ni pleno sin estar en el grupo.
a. No hay felicidad ni plenitud “fuera” del grupo.
b. Habrá consecuencias terribles si usted se va: “infierno”,
“posesión demoníaca”, “enfermedades
incurables”, “accidentes”, “suicidios”,
“locura”, “10.000 reencarnaciones”, etc.
c. Las personas que se van sufrirán rechazo. Miedo de ser
rechazado por amigos/as, compañeros/as y familia.
d. Nunca hay una razón legítima para irse. Desde
la perspectiva del grupo, las personas que se van son: “débiles”,
“indisciplinadas”, “no espirituales”,
“labiosas”, “su familia o consejeros profesionales
les han lavado el cerebro”, han sido seducidas por el dinero,
el sexo y el rock and roll.
LOS TRES PASOS QUE PRODUCEN EL
CONTROL DE LA MENTE [4]
1. Descongelamiento
a. Desorientación / confusión
b. Privación sensorial y/o exceso de sensaciones
c. Manipulación psicológica
1. Privación del sueño
2. Pérdida de la privacidad
3. Cambio en la dieta
d. Hipnosis
1. Regresión etárea
2. Visualizaciones
3. Historias y metáforas
4. Uso de lenguaje cargado emocionalmente y de la sugestión.
5. Meditación, cantos, oraciones.
e. Hacer que la persona se cuestione su propia identidad.
f. Redefinición del pasado individual (implantación
de memorias falsas, olvido de las memorias positivas del pasado).
2. Cambio
a. Creación e imposición de una nueva “identidad”
paso a paso.
1. Formalmente, mediante sesiones de adoctrinamiento.
2. Informalmente, realizada por otras y otros miembros y mediante
cassettes, libros, etc.
b. Uso de técnicas de modificación de conducta
1. Premios y castigos.
2. Técnicas para detener el pensamiento.
3. Control del medio ambiente.
c. Manipulación mística
d. Uso de la hipnosis y otras técnicas de alteración
de la mente.
1. Repetición, monotonía y ritmo.
2. Visualizaciones, oraciones, cantos y mandatos excesivos.
3. Uso de confesiones y testimonios.
3. Nuevo congelamiento
a. Reforzamiento de la nueva identidad y rendición de
la vieja identidad.
1. Separación del pasado, alejamiento o separación
total de las/os amigos y familia.
2. Renuncia a las posesiones significativas y donación
de bienes.
3. Empezar a realizar actividades del culto: reclutamiento,
levantamiento de fondos, irse a vivir con otros/as miembros.
b. Nuevo nombre, nueva ropa, nuevo corte o estilo de cabello,
nuevo lenguaje, nueva “familia”.
c. Agrupamiento con personas que representan nuevos modelos de
roles; sistema de “compañerismo”.
d. Continuación del adoctrinamiento: talleres, seminarios,
retiros, estudios individuales, actividades de grupo.
Recuerde, el control mental no borra la vieja identidad de la persona
sino que crea una nueva identidad que suprime la anterior.
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